El Ojeador: Mapou Yanga M'biwa - Celtic (Vídeo)


Mapou Yanga-Mbiwa (Bangui, República Centroafricana, 15 de mayo de 1989), futbolista naturalizado francés que juega de defensa y su actual equipo es el Newcastle United Football Club.




"Es un nuevo campeonato, un nuevo equipo… ¡No es fácil!", reconoce Mapou Yanga-Mbiwa en su entrevista con FIFA.com publicada el 5 de Marzo del 2013. El defensa de 23 años forma parte del último contingente francés que en el mercado de invierno desembarcó en Newcastle con la misión de salvar al conjunto blanquinegro del abismo. Este excanterano del Montpellier, uno de los 10 franceses que conforman actualmente la plantilla de las Urracas, lucha en estos momentos por un puesto fijo en la defensa central de Saint James' Park.

Su primera titularidad en la Premier, el fin de semana pasado, se saldó con derrota en casa del Swansea (1-0). Es el tipo de resultado que el Newcastle ya no puede permitirse tras la catastrófica primera vuelta que realizó. De momento, sin embargo, los frutos cosechados en 2013 justifican la política de reclutamiento del club, que se ha distanciado de la zona de descenso bajo el impulso de las nuevas incorporaciones, como por ejemplo la de un Moussa Sissoko pletórico.




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Para Yanga Mbiwa, dejar su club nodriza en medio de la temporada por un equipo en pugna por la permanencia en la liga inglesa era una opción más bien osada. Pero él siempre había soñado con jugar en la Premier League: "Aquí se hace un fútbol bonito, y la gente se apasiona. Los seguidores viven los avatares del club, siempre respaldan a su equipo y hacen todo lo que pueden para que le vaya lo mejor posible. Además hay una gran cultura táctica y una sabia apreciación de las buenas acciones, incluso de las defensivas. Aquí lo tengo todo para eclosionar".

El boca a boca durante las concentraciones de los Bleus también desempeñó un papel evidente en su mudanza. "Yohan Cabaye nos había hablado muy bien de Newcastle. Es cierto que cuando un conocido te habla así de su experiencia, da envidia", confiesa.

Así pues, el entrenador inglés Alan Pardew cuenta con los servicios de unos cuantos internacionales galos —Yanga-Mbiwa, Cabaye, Sissoko y Mathieu Debuchy— miembros de una selección bastante habituada desde hace algunos años a la dispersión geográfica. "Jugar juntos todo el año crea por fuerza automatismos, y nos permite conocernos mejor. Si nos llaman de la selección, seguro que nuestro conocimiento mutuo se notaría para bien", analiza nuestro interlocutor.


Que la concentración de internacionales en un mismo club es beneficiosa para el equipo nacional es patente en España, cuyos seleccionados provienen en su mayor parte del Real Madrid y del Barcelona. La Roja, precisamente, aterrizará en París a finales de marzo para entablar con Francia la revancha de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™, después del empate 1-1 registrado en el encuentro de ida. Yanga-Mbiwa, ausente en aquella cita, espera jugar la vuelta. Aunque todavía no se ha ganado los galones de titular indiscutible ni en su nuevo club ni en el combinado nacional, él espera realzar muy pronto el aura de gran esperanza del fútbol francés que se forjó en 2012.

El año pasado, el ágil defensa dio el gran golpe al conquistar por primera vez el campeonato de Francia con el Montpellier. Luego, Didier Deschamps le dio su confianza nada más hacerse cargo de los Bleus al encomendarle la posición de central junto a Mamadou Sakho. Antes de eso, Yanga-Mbiwa había recibido la llamada de Laurent Blanc para conformar la preselección de jugadores que planeaba llevar al Campeonato Europeo de Polonia y Ucrania, pero fue descartado en el último corte. El muchacho analiza así la peripecia: "Aunque no pude ir a la Eurocopa, para mí ya fue grandioso haber figurado en la preselección. El hecho de ser convocado poco después me hizo muy feliz. Eso me da todavía más motivación para seguir trabajando día a día, a fin de continuar formando parte de esta aventura en los próximos años".

Siendo más joven, su ambición le indujo a declinar las invitaciones de la asociación de fútbol de la República Centroafricana, su país natal: "Sin querer ofender a nadie, Francia forma parte de la élite mundial. Mi objetivo era hacer todo lo posible por poner un pie en esta selección. Ser internacional francés es para mí una condición indispensable para hacer una gran carrera, que es lo que más deseo. Tengo ganas de jugar con los mejores y de jugar en clubes grandes, y eso, en mi caso, pasa por ser Bleu".

El joven zaguero tiene su trayectoria perfectamente programada, incluso en lo que concierne a su duración, pues él se ve jugando hasta los 40: "Estoy buscando la fórmula para mantenerme en buenas condiciones físicas y jugar el mayor número de años posible. He recabado cierta información y he averiguado algunos secretos del Manchester United. Por lo visto, Ryan Giggs, Paul Scholes y David Beckham hacen yoga y comen pasta con aceite de oliva. Pero yo sigo investigando…" (ríe).


Fuente: fifa.com